Otras aplicaciones de las nueces de lavado

Hola viernes, hola lectores y lectoras. Estoy aquí de nuevo para hablaros de un producto maravilloso… ¡de las nueces de lavado! ¿Otra vez? Sí, otra vez. Ya hablé en otros artículos de las nueces de lavado, lo sé. Si todavía no los has leído o quieres recordar lo que te conté puedes leer la información de las nueces de lavado como detergente aquí, y del champú de nueces de lavado aquí.

¿Por qué son tan maravillosas las nueces de lavado?

Porqué tienen muchas aplicaciones, son ecológicas, naturales, biodegradables, económicas…

¿Suficientes motivos? Sí, ¿verdad?

Pues hoy estoy aquí para hablaros de sus otras aplicaciones. Porque además de ser un detergente fabuloso y un champú estupendo… ¡sirven para muchas otras cosas! Como por ejemplo para hacer jabón para el cuerpo y las manos…

El proceso para elaborar este jabón es exactamente el mismo que para hacer el champú. Es decir, el mismo jabón puede utilizarse para manos, cuerpo y cabello. Yo te recomiendo que añadas aceites esenciales al gusto para cada cosa. Recuerda que no todos los aceites esenciales son aptos para todas las zonas del cuerpo.

Os recuerdo el proceso para elaborar el jabón.

Ingredientes necesarios:

  • Nueces de lavado
  • Agua destilada o desmineralizada
  • Un recipiente (botella, dosificador, tarro de cristal, ¡lo que te sea más cómodo! En mi caso yo suelo utilizar un dosificador de cristal o porcelana.)

En una olla o cazo agrega el agua destilada. Cuando el agua este caliente, a punto de hervir, échale un buen puñadito de nueces y déjalas hervir. Yo lo dejaría de 20 a 30 minutos como mínimo. Deja enfriar, y listo.

 Si os sobra jabón puede utilizarse como limpiador para el hogar. Incluso puedes mezclarlo con un poco de vinagre y agua. Puedes poner la mezcla en una botella reutilizada o spray para que te sea más fácil utilizarlo. Sirve para cualquier superficie, para cualquier estancia de la casa: cocina, baño, comedor, etc.

Además lo mejor de todo es que el jabón de nueces se puede congelar en cubiteras para utilizar más tarde, así te aseguras de que no se estropee. 

Des de que descubrí que se pueden hacer tantas cosas con las nueces de lavado estoy encantada. ¿Te animas a probarlas? ¡Seguro que no te arrepentirás!

Hasta pronto

Laura Portella Pons

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