La migraña

¡Hola! Hoy quiero hablaros sobre la migraña.

Seguro que muchos tenéis migraña, o la habéis tenido alguna vez.

Espero que, con un poco de suerte, ninguno la sufra leyendo este post. Pero para las que no la conocéis, o no sabéis la gravedad que puede llegar a tener he decidido escribir este post.

A pesar de conocer el tema de primera mano por qué sufro de migrañas, por suerte actualmente no de forma habitual, la información que os comparto a continuación la he sacado de diversas fuentes, ya que yo no soy doctora, ni pretendo serlo. Ya sabéis que este blog es meramente informativo. Os dejaré el enlace al final del post por si queréis ampliar la información.

Y bien, dicho esto… ¡Vamos al lio!

Pero… Antes que nada, es importante no mezclar los conceptos. No es lo mismo migraña y cefalea. No todos los dolores de cabeza son migrañas, ni todas las migrañas cursan con dolores de cabeza. ¿Ah no? Pues no. ¡Menuda sorpresa! ¿Verdad?

La cefalea o dolor de cabeza es una de las formas más comunes de dolor. Ese sí que lo hemos tenido todos, aunque sea una sola vez en la vida. Aunque su causa es desconocida, el dolor que la produce se debe a una dilatación de las arterias situadas en el cráneo.

Una migraña, en cambio, es un dolor de cabeza básicamente intenso. Puede afectar a un único lado de la cabeza o a ambos.  

Los síntomas más comunes y conocidos son las náuseas, vómitos o sensibilidad a la luz y al sonido.

Actualmente se cree que la migraña es un trastorno constitucional con base genética.

Las causas exactas de las migrañas se desconocen. Estas pueden ser muy variadas, a continuación os explico brevemente las causas más comunes y conocidas, pero como la migraña no es una cosa matemática puede venir dada por diversos motivos.


Herencia: se ha identificado el gen que la transmite situado en el cromosoma 9.
Edad: En la infancia la migraña se presenta por igual en niños y niñas. A partir de la pubertad y debido a los cambios hormonales, predomina la migraña en las mujeres.
Estrés y ansiedad: son detonantes de muchos síntomas, síndromes, dolores y enfermedades. Es importante aprender a manejarlos, aunque hoy en día vivimos a un ritmo exageradamente acelerado hay muchas formas sencillas de reducir los niveles de estrés y ansiedad. Algunos ejemplos son la meditación, el yoga, ejercicio habitual, visualizaciones, técnicas de respiración, ¡y muchos más!

Hormonas: Resulta habitual tener una o dos crisis al mes, sobretodo en primavera y otoño. La migraña suele empeorar con la ovulación y la menstruación, así como con la toma de anticonceptivos orales. El embarazo, sin embargo, suele mejorar la migraña y muchas mujeres mejoran extraordinariamente cuando desaparece la menstruación (menopausia).
• Ingestión de alcohol y dieta: Algunos alimentos y bebidas pueden desencadenar ataques de migraña. El principal a destacar es el alcohol, por ejemplo el vino tinto; y las comidas que contienen glutamato monosódico MSG; productos que contienen tiramina; o las carnes en conserva con nitratos.
Falta o exceso de sueño: Todo en exceso o deceso es malo. Es importante dormir y descansar correctamente para que el cuerpo realice sus funciones sin problema. La falta del sueño o el exceso del mismo pueden ser factores detonantes de dolores de cabeza, cefaleas y migrañas.
Factores medioambientales: Algunos factores ambientales y de iluminación, cambios bruscos en el tiempo, cambios de temperatura.

  • Otros factores que pueden provocar migraña son las pantallas de ordenador, teléfono, tablet; los olores intensos y las elevadas altitudes.

La migraña puede tener episodios con auras. Eso significa que uno tiene alteraciones visuales. Normalmente manchas negras, visión de puntos o líneas. Es muy parecido a cuando nos hacen una foto con mucho flash y a continuación vemos mal.

También puede provocar pérdida de fuerza en la mitad del cuerpo o alteraciones en el sistema nervioso central.

A veces, incluso, la migraña no provoca cefalea, pero sí vómitos, náuseas y abatimiento.

Se cree que algunos componentes de alimentos favorecen la no aparición de una migraña. Estos son las vitaminas, en especial la riboflavina (B2), el magnesio, la coenzima Q.

¡Y eso es todo por hoy! Pero… Si os interesa…

Podéis seguir leyendo sobre el tema aquí.

Hasta pronto,

Laura Portella Pons

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